El gato que va solo por donde quiere


cuando mi cuerpo me abandone
me volveré guardián de los gatos
especialmente de los que viven en la calle

los que se encuentran abandonados
a los que echaron de casa
también los que decidieron abandonar a sus humanos
a los que corren de todos lados
y los que son perseguidos por perros, carros, niños, neuróticos y brujos dementes

aquellos que se perdieron y ya no encontraron el camino de vuelta
los que transitan por el país de las azoteas
ciudadanos de la sombra

los enfermos
los moribundos
profetas de un paraíso donde volverán a ser dioses

como ellos
iré por donde quiera
todos los sitios serán míos
habrá largas siestas de sol
y caminaremos todos juntos por las avenidas
interminables del sueño hacia la noche

¿Me contradigo a mí mismo?

"¿Me contradigo a mí mismo? Muy bien, entonces me contradigo (soy vasto, yo contengo multitudes)"

Walt Whitman citado por Allen Ginsberg

¿Libertad, Igualdad, Fraternidad?




Señor, las grandes ciudades están perdidas y disueltas./
En la más grande se vive como quien huye de un incendio.

R.M. Rilke

Hay que decirlo: nunca me imaginé (al igual que muchos otros, supongo) que el resultado final fuera tan sobrecogedor, impresionante.
Me quedo con la imagen donde sobresale el hombre sobre su silla de ruedas entre los demás cuerpos tendidos a su alrededor, como una metáfora de la dignidad de un cuerpo en su lucha por preservarse a pesar de todo.
Muchos amigos participaron en la foto; qué divertido ha sido intentar identificarlos en las fotos que los medios han publicado, por no hablar de los testimonios directos de cada un@. En lo personal, los admiro mucho, muchísimo.
Ahora, lo que me resta es preguntar en cada caso cuál fue la razón que los animó a participar. Naturalmente, razones puede haber tantas como válidas son todas y cada una de ellas. Me imagino que una labor como la de recolectar todos esos testimonios podría resultar tan fascinante y superar las dimensiones faraónicas de las imágenes que Tunick captó.

LIBERTAD

En las entrevistas a quienes fueron fotografiados, se ha mencionado repetidas veces el carácter "liberador" de esta experiencia; asimismo, se ha repetido (y comprobado) en todo momento, el carácter cerrado y conservador de la sociedad mexicana.
Es cierto; aunque la ciudad de México enarbola ante otras regiones del país la bandera de la liberalidad en aspectos sociales, políticos, sexuales, culturales, etcétera, vivimos en medio de una serie de restricciones adoptadas y/o impuestas por los factores que merman la calidad de vida de quienes vivimos en esta urbe: violencia, desigualdad social, aumento desmedido de la población, corrupción, insuficiencia/deficiencia en la cobertura de servicios básicos (agua, electricidad, transporte público, etc.).
Muy bien que un proyecto artístico como el de Tunick pueda llevarse a cabo sin que haya un montón de gente amenazando con revivir los mejores tiempos de la Inqusición; pero también es oportuno señalar que en este país hay muchos artistas cuyas instalaciones o proyectos han sido y siguen siendo censurados. Lo malo es que estos ofensores de las "buenas conciencias" no tienen un nombre extranjero ni miles de cuerpos desnudos que los respalden.
¿Y qué decir de la libertad para discutir una ley sobre el aborto sin que se entrometa hasta el Papa? ¿Alguien ha propuesto siquiera un referéndum al respecto? Si hablamos de libertad para decidir qué hacemos con nuestro cuerpo, ¿por qué se rehúye analizar, discutir y legislar formalmente la eutanasia? ¿Por qué se restringe el acceso a métodos anticonceptivos seguros y educación sexual actual y objetiva para TODOS los sectores de la población?
Hablemos no sólo de una catársis que permite ver a una porción de individuos gozando libremente de su cuerpo en un proyecto artístico: esa libertad tiene que ver más con preservar la dignidad de alguien que asume diversas decisiones sobre su cuerpo, de forma conciente y voluntaria, sin que esto sea motivo para que se le hostigue o condene.

IGUALDAD

Vivimos en una sociedad que se sustenta, en buena medida, gracias a los prejuicios y discriminación. En ocasiones, estos se interrumpen, pero sólo temporalmente. Sin embargo, parece que en lugar de revertirse, éstos aumentan y se multiplican.
Dónde vives, a qué te dedicas, quién te gusta y cómo te gusta. Tienes o no tienes. Sospecho que desde el arribo del nuevo régimen estas fracturas se han ahondado aún más.
Más allá de la convivencia nudista a gran escala, necesitamos un ejercicio continuo de igualdad para poder ver al otro de la misma forma como nos sospechamos íntimamente: vulnerables, con cicatrices; susceptibles por igual al dolor y al placer.
¿Se puede hablar de igualdad cuando cotidianamente somos testigos de las agresiones que quedan impunes? Pederastas, milicos, narcos, violencia a grande y pequeña escala; desde una violación que es confundida con gastritis, las cabezas cortadas, los signos de violencia que es posible adivinar en los muros, hasta la violencia intrafamiliar, la que se ejerce de forma continua e incanzable en los andenes del metro, en la calle... Estas fotografías, como ejercicio de igualdad se quedarán en un intento estéril si no nos obligan a realizar una reflexión de mayor profundidad al respecto y si no nos mueven a inventar nuevas formas de relación y convivencia entre nosotros.

FRATERNIDAD

... Como la simpatía que surgió de forma espontánea entre quienes convivieron durante la sesión de fotos. Sin intimidaciones, agresión o depredación (más que al final de la sesión cuando se rompió ese frágil equilibrio).
Pero la experiencia más difícil, la más terrible y bella es la desnudez de nuestra alma.
Si puede ser posible mover a miles de personas (una porción significativa aunque reducida de habitantes en esta ciudad) para participar en un proceso artístico y de pronto, que éste se vea superado y rebasado por los mismos participantes, transformándolo, apropiándose del espacio y momento generados por esta obra, entonces ¿por qué se piensa que es imposible, fuera de convocatorias políticas, unir y mover a muchos en esta ciudad hacia un fin común?

No creo en las terapias de choque sino en los procesos.
Algo tan significativo no debería ser tomado como mero espectáculo o un imán para el morbo público. Todo tiene repercusiones en formas muy particulares. Ahora tenemos las visibles. Las otras, aún están por verse. Como dijo el Zorro al Principito: "Lo esencial es invisible a los ojos".

Esperemos que, en este caso, lo visible no colme sino despierte la necesidad por lo esencial.

Ciudad desnuda

¿Qué une a nuestro bienamado DFctuoso con otras ciudades alrededor del orbe como Santiago de Chile, Barcelona, Londres y Sao Paulo? (Aparte de los problemas de contaminación, criminalidad, crecimiento poblacional desmedido, etc., claro.) Pues que este domingo se sumará a la lista de escenarios donde el fotógrafo Tunick ha retratado desnudos masivos.

Sin embargo, lo que muchos han interpretado como un acto de exhibicionismo masivo o un concepto visual de moda, para los chilangos no es más que una recreación a gran escala de los aguerridos performances ejecutados por los manifestantes de los 400 pueblos con los que culminan cada uno de sus actos de protesta.

Independientemente de todos los cuestionamientos en torno al proyecto de Tunick, no debería subestimarse el valor de esta apuesta por exponer el cuerpo humano como punto central de una propuesta artística, proyectándolo a través de grupos, confrontándolo con un espacio físico determinado. Porque finalmente, el cuerpo humano es mucho más que un ideal armónico o estético impuesto; el otro lado, el de la fragilidad y fugacidad, también son partes esenciales que generalmente preferimos ignorar. Cicatrices, arrugas, colores, tamaños... ¿Estas fotos efectivamente sirven para devolvernos una conciencia en ocasiones reprimida, en ocasiones distorsionada sobre nuestro yo físico y el de los demás?

En fin, me apena confesar que no acudí al llamado del arte. Al menos, no sin una cena romántica y música bonita de por medio. Afortunadamente, sé de muchos amigos y conocidos que contribuirán alegremente a que este proyecto llegue a buen término.

Por lo pronto, comparto con ustedes esta genial recreación sobre el tema, al estilo de los 31 monitos, digo, minutos. De verdad, no dejen de verla y reírse con ganas.

Para despedir abril...

Ésta es la fuerza de mi padre

Soy yo

Es el trueno sobre mi cabeza
El dolor de la semilla
La nube que germina al cordero

Duermo sobre la tierra
Las alas se encienden
y sus plumas caen en una lluvia interminable
bañándome

Las aras me esperan humeando
Por fin regreso al hogar.

Confesiones de lectura

A la Melusina, siempre a la Melusina

(A pocos minutos de interrumpir el estado de vigilia y abandonarme a un sueño oscuro, denso y liberador después de una semana muy larga.)

Soy una ex lectora precoz. Mis amiguitos se desesperaban cuando iba a sus casas porque en lugar de unirme al juego, me iba a revisar los libros que poseían.
Me gustan los libros que hacen reir, pero creo que a mis compañeritos de salón, el hecho de que alguien pudiera reirse a causa de la lectura de un libro, era poco menos que desconcertante... grotesco, mejor dicho.
Sospecho que mis papás habían hecho confidencialmente una apuesta sobre mi debilidad visual: ésta aumentaría a causa de las caricaturas que literalmente consumía o a causa de mi empeño por leer incluso cuando ya me habían apagado la luz del dormitorio e insistía en continuar leyendo con el débil resplandor que se colaba de la cocina.
Cuando me enfrenté al acervo de las bibliotecas escolares y a falta de mejor opinión o referencia para elaborar algún plan de lectura opté por el sentido común: seguí el orden alfabético.
A de literatura alemana: Canciones y poemas de Bertolt Brecht; Sidharta, de Herman Hesse; Casa sin amo, de Heinrich Böll... y así.
Acostumbraba marcar cada nuevo libro que adquiría en la última página con la fecha en que lo había adquirido.
También llevé una serie de bitácoras: una, donde anotaba las lecturas hechas, incluyendo datos como la fecha en que había concluido cada una, así como otros datos técnicos cuando me parecían relevantes, como el nombre del traductor, la serie, el ilustrador, etc.
Otra bitacora me servía para anotar citas. Y una más para transcribir poemas.
Hay personas que se curan sus males mediante el consumismo. Confieso ser una de ellas, pero si otros se sirven de la ropa, zapatos, electrodomésticos o fauna en peligro de extinción como paliativos para sus males, en mi caso ese consuelo se haya en la búsqueda de nuevos títulos para olvidarme (al menos de momento) del mal humor, la tristeza y la frustración.

Aunque disfruto indeciblemente del tacto de las tapas nuevas, el olor del papel y el sonido de la envoltura de celofán al ser rasgada, mis favoritos siguen siendo los libros viejitos, porque contienen en sí las huellas de otros lectores y otras lecturas.

Una última confesión sobre mis hábitos y rituales de lectura.

Cada año celebro mi cumpleaños con una relectura parsimoniosa de "Las nieves del Kilimanjaro" de Hemingway.

A don Gabriel en sus primeros cien años







Gabriel dijo "Hágase la luz". Y vio que la luz era buena.
Separó entonces la claridad de las sombras.
Tomó los cielos para que resplandecieran por encima de todo.
Y vio que estaba bien.
Finalmente, tomó vastos paisajes de mar, desiertos, las altísimas montañas, las serranías.
Tomó ciudades y pueblos; ranchos y cascos de haciendas.
A todos los pobló de siluetas, finísimas siluetas de hombres y mujeres.
Les dijo a éstas: Vayan y aviven la luz que reverberará por los ojos de quienes vengan y vean después.

"Fue la primera película que fotografié solo [Allá en el rancho grande (México, dir. Fernando de Fuentes, 1936)]. Ahí empecé a trabajar los paisajes, pero cuando examinábamos los rushes, me daba cuenta de que el paisaje no correspondía con el que yo había visto. Leí entonces el libro de Leonardo de Vinci, La luz, la sombra y el color, que hablaba sobre la importancia del color de la atmósfera. Me preocupé por detectar eso que se interponía entre la cámara y el paisaje. Con filtros de blanco y negro empecé a contrarrestar esa capa de la atmósfera que me molestaba. Por fin, en la pantalla comenzó a salir lo que mi ojo veía. Agregué a esa visión nueva la perspectiva curvilínea desarrollada por el doctor Atl. Así saqué partido de los cielos de México, que son hermosísimos. Con ellos gané tres premios en Venecia, donde se hablaba siempre de los cielos de Figueroa."

Testimonio del cinefotógrafo mexicano

En conclusión:

¡¡¡GABRIEL FIGUEROA ES SU PADRE,
JIJOS DEL TECHNICOLOR!!!

Llibres i rosas per sempre



Oració al senyor Sant Jordi

Senyor sant Jordi, / patró/ cavaller sense por,/ guarda'ns sempre /del crim de la guerra civil./
Allibera'ns dels nostres pecats /d'avarícia i enveja, / del drac
de la ira i de l'odi /entre germans,/ de tot altre mal./ Ajuda'ns a merèixer /la pau /i salva la parla
/de la gent catalana. /
Amén

Salvador Espriu

(Señor san Jorge/ patrón /caballero sin temor/ guárdanos siempre del crimen de la guerra civil/ Libéranos de nuestros pecados/ de avaricia y envidia/ del dragón de la ira y del odio/ entre hermanos / de cualquier otro mal. / Ayúdanos a merecer la paz / y guarda la lengua del pueblo catalán/ Amén.)

San Jorge es un santo bastante atareado puesto que además de andar matando dragones, víboras, tepocatas, aguaprietas y otras alimañas, también funge como santo patrono de sitios varios. Uno de estos lugares que están bajo el amparo de este caballero es Cataluña, región autonómica en España cuya historia se encuentra marcada por una larga lucha de resistencia por preservar su identidad cultural y lingüística.

Entre las aportaciones más señaladas que Cataluña nos ha dado (Serrat, Jaime Nunó, el Barça y los Chupa Chups, por mencionar sólo algunas) se encuentra la fiesta del Libro y la Rosa, que surgió precisamente, de esta celebración patronal, al coincidir con otra fecha de importancia simbólica para la literatura, pues en ese día fallecieron Cervantes, Shakespeare y Garcilaso de la Vega.

Es por esta última razón que fue el dia elegido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores

En la Conferencia General de la UNESCO que se celebró en París en 1995, fue aprobada por unanimidad la iniciativa para declarar esta fecha como el Día Mundial del Libro.

A esta iniciativa se le sumó la propuesta para celebrar también el derecho de autor, con el fin de fomentar el respeto a los derechos de propiedad intelectual.
La idea principal de esta celebración es regalar una rosa y un libro a las personas queridas, como una forma de celebrar la belleza material e inmaterial de la vida.

A modo de rosas virtuales, comparto con ustedes las siguientes frases bibliófilas (fidedignas, con el consabido espacio para la duda):
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
(Proverbio hindú)

Los libros son los pilares de la libertad de los pueblos.
(Domingo F. Sarmiento)

Los libros son para las mentes juveniles lo que el vivificante sol y la refrescante lluvia primaveral son para las semillas.
(Thomas Mann)

Claro, también hay mentes juveniles que son para los libros como plantas de sombra y vegetación desértica.
(Anónimo del siglo XXI)

De nuestros padres aprendemos a reír y a amar, y a dar los primeros pasos. Pero cuando abrimos un libro, descubrimos que tenemos alas.
(Helen Hayes)

Los libros me enseñaron a pensar… Y el pensamiento me hizo libre.
(Ricardo Corazón de León)

Feliç Diada de Sant Jordi. Moltes llibres i rosas per tothom, ara i sempre.

Pd. Si alguien está interesado en la historia de esta celebración, aquí está un documento muy interesante (en catalán): "Com va néixer el Dia del Llibre", de Josep M. Arnaud de Lasarte.
Y si alguien está más interesado en la particular idiosincracia del lector mexicano que en la lengua de Serrat, lo invito a reirse hasta las lágrimas con este testimonio falopiano.