"¿CUÁNTOS MUERTOS VALE ULISES?" (M.A. Granados Chapa)

Cuando arteros a un príncipe rubio*
pretendieron tu suelo entregar
tu opusiste más bien que las armas
la entereza de tu alma sin par.

HIMNO A JUÁREZ. (fragmento)
Letra: Mario Brena Torres.
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*Estas palabras pueden ser alteradas y sustituidas al libre gusto de vd. por la opción que considere más idónea, de acuerdo a sus gustos o disgustos; convicciones, creencias o la falta absoluta de todas ellas:
... p&%$ corrupto
... traidor disoluto
... líder espurio
ad infinitum.

El reloj del conejo y la estrategia de la tortuga



Nuestra existencia está hecha de tiempo,
así como nuestro cuerpo está compuesto de materia; luego el tiempo es el único recurso valioso e irrecuperable con que contamos desde el primero hasta el último hálito.
(Tiempo al Tiempo. Fuente anónima del Ciberespacio. Si alguien tiene más referencias, hágalas saber)
Nota para esta imagen:
Oh señor conejo, siempre estás preocupado por llegar tarde aunque nunca llegas a nada. Siempre vas retrasado y tu loca carrera no te permite ver que la vida es quien no te espera.
Aleluya...
A partir de la próxima semana volveremos a disponer de una hora más en nuestras jornadas gracias a la ordenanza del reino que proclama el cambio de horario.
La explicación es que al suprimirnos una hora, estaremos ahorrando energía.
¿Energía para qué? Si la justificación es el ahorro, vale, quiero ver como está mi cuenta y si mi ahorro ya generó intereses. ¿Cómo puedo consultar mi saldo o hacer un retiro? ¿En dónde quedan los cajeros o sucursales de este Banco del Tiempo? Quienes controlan este ahorro y tienen en sus manos lo que parece ser el CRONO-FOBAPROA ¿Están pensando en largarse con todas nuestras horas a Irlanda?
A todo esto, también me pongo a pensar ¿y si son ellos quienes crearon y dirigen a los Hombres Grises? Los Hombres Grises también llegaron para quedarse y me resulta difícil pensar que lo uno no está relacionado con lo otro. Su primer acto de presentación en sociedad fue en la UNAM, y luego comenzamos a verlos caminar por las calles, observándonos muy atentamente, pretendiendo (inútilmente) pasar inadvertidos... Día a día no han dejado de multiplicarse y ahora aparecen donde quiera que volteamos. Dicen que están aquí para ayudarnos y para solucionar problemas.
El Banco de Tiempo y los Hombres Grises ya son una realidad en nuestras vidas, y Ende no hacía literatura fantástica sino ciencia ficción.
Albricias por Momo y Casiopea; espero que también sean realidades próximas a cumplirse.
«Me gustan las tortugas porque no sirven para nada. Son los más antiguos animales de la creación y si los miras tiene una extraña sonrisa, como si supieran cosas que nosotros desconocemos».
M. Ende

Las promesas...

el olor del primer café del día elevándose como la plegaria cotidiana de la mañana
el frescor del primer trago de la cerveza deshaciéndose por mi garganta y pecho
la belleza desconocida del rostro de toda mujer cuando se desnuda
el deseo en otros ojos que me ven

volver a entrar en la boca de Dios
un beso
el reflejo del té verde
el color de los ojos de mi abuela difunta
las manos de mi madre
las palabras de mi padre

sus fotos de juventud
el rosario de confidencias compartidas
las tardes del viernes
inicio de cursos
final de cursos y
víspera de vacaciones
libros desconocidos
la próxima vez que patearé un balón
caminata en silencio por la niebla
la luz de la mañana penetrando por la ventana de la cocina mientras desayuno
una tregua en las tormentas
mi gata y mi perra
canciones hermosas cuyo nombre nunca sabré
los rayos de sol sobre un muro blanco y el cielo limpio después de la lluvia
el frío protector de las noches de diciembre
la música que me conduce hacia el sueño mientras voy desapareciendo...

Cuentos de hadas para ayer y hoy (III)

El príncipe Gvidon, que fue arrojado al mar junto con su madre por el zar Saltán, su padre, al creerlo un monstruo y que fue ayudado por la princesa cisne como recompensa por haberla rescatado, fue valiente pero no cruel cuando se vio nuevamente ante el padre que lo había rechazado al nacer. (Otros personajes memorables de este cuento: la ardillita que cantaba y cascaba nueces de oro; los majestuosos guerreros que surgieron del mar para proteger la ciudad gobernada por Gvidon; la misma princesa cisne que romperá su maleficio gracias al amor del príncipe; las tías malvadas de Gvidon; el mismo Gvidon que creció de forma prodigiosa al ser arrojado en un barril al mar junto a su madre y que fue a buscar a su padre transformado en insecto.)


Los tres gordinflones de Yuri Olesha, una historia
bautizada como "cuento de hadas revolucionario"
comienza con una imagen insólita en su portada de cartón: un hombre sobrevuela la gran plaza de la ciudad colgado de un enorme y colorido racimo de globos.

Esta obrita no ahorraba en su trama los horrores de la guerra civil, incluyendo temas que podrían considerarse escabrosos o inapropiados para un lector infantil: dictadura, represión militar, presos políticos y tortura. Pero sorprendentemente, Olesha escribió una historia emocionante, llena de humor, llena de elementos fantásticos pero sin dejar de ser realista, por contradictorio que esto pueda parecer.
Nunca he vuelto a ver estas viejas ediciones que eran tan bonitas. En cambio, he visto publicadas de nuevo las viejas historias, pero, qué quieren, no me parecen ni con mucho, tan lindas como las que leí hace tiempo.

No creo que los cuentos de hadas sean coto exclusivo para algún tipo de lector, ni mucho menos, que se agoten con la edad, por que finalmente, la edad, como el tiempo, sólo está en la mente. Todo lo contrario, pues mientras más andamos, parece que lo narrado en estos cuentos llega a tener más razón, o debería tenerla... o desearíamos que la tuviera.

Junto al mar y a un verde roble,
atado a una cadena de oro lleno,
el Gato Sabio pasea como noble
día, noche y de misterio pleno.

¡Es el alma de la Rusia y su misterio!
¡Yo estuve allí! ¡Bebí de su hidromiel!
Vi el mar. Y el roble, en gesto serio,
me dio la sombra en la que el gato aquel

me encomendara sus cuentos al papel.

(A. Pushkin)

Cuentos de hadas para ayer y hoy (II)


Ahora hago esta breve reflexión al ver una película como El laberinto del fauno, ya que ha hecho saltar de golpe mis recuerdos íntimos como lectora, para ser precisos, de mi infancia lectora.
No sé cuántos contemporáneos puedan corroborar mis palabras y quizá me yo me calo a fondo las gafas de cristal rosado para voltear atrás, pero sospecho que estoy en lo cierto. Ah, niños del internet, Nintendo y control remoto... La "pobreza" tecnológica de nuestra generación estaba ampliamante compensada por otros elementos, muy rudimentarios pero que en cambio, rebosaban creatividad y, algo que últimamente brilla por su ausencia: respeto a la inteligencia de los niños.
Bueno, aquí tal vez podría empezar una lista bastante tediosa sobre estas flores del jardín idílico de un infante ochentero, pero les ahorraré la ennumeración (que incluye periódicos, revistas, ferias, juegos, programas de televisión y una radiodifusora, ¡je!) .
Me limitaré únicamente a mis primeras lecturas, hechas en las hermosas ediciones que la editorial Progreso, el órgano editorial de la entonces URSS, hacía para los niños. Estos libritos, generalmente cuentos y leyendas populares rusos, tenían una calidad tremenda en cuanto a su presentación y contenido. Papel, ilustraciones, tipografía... qué hermosos recuerdos.
Retomando la idea del mensaje anterior, los héroes surgidos de estas narraciones, como los de otros relatos infantiles de cualquier tradición, nos remiten justamente a esta reflexión acerca del valor de estas historias, hoy y aquí.


Pd. La imagen de este post corresponde a Baba Yaga, la villana favorita de los cuentos populares rusos... quien, con sus dientes de fierro (ojo con quién les pone los braquets) y su cabaña con pata de pollo, también fue la protagonista de las pesadillas nocturnas de los Bandala bros, antes del advenimiento de su colega gringa, la bruja de Blair.

Cuentos de hadas para ayer y hoy (I)

Habíamos especulado sobre la nueva película de Del Toro. ¿El laberinto del fauno estaría a la altura de un trailer alucinante? Si las películas estuvieran a la altura de sus trailers, estaríamos en el mejor de los mundos posibles. Al menos fue más que convincente para lanzarnos a la aventura y arriesgarnos a participar de la agonía o el éxtasis cinéfilo.

Y ahora que ya la vi, ¿qué puedo decir? Afortunadamente está fuera de la primera posibilidad (la de la agonía), pero aún no sé si el éxtasis es tal o si el laberinto aún no me deja salir de él.
Más que alabar sus virtudes técnicas y formales (cuántas, no lo sé; pero de que existen, ni qué duda cabe), me gustaría hablar de la historia en sí misma.
Más allá de la clásica confrontación bien-mal y realidad-fantasía, la historia, planteada como un cuento de hadas en sí misma, tiene como contraposición un escenario, contexto y personajes sumamente verídicos, incluso, descarnadamente reales. Así que el fauno y su mundo se encuentran presentes, de forma contrastante y estremecedora, al igual que los humanos y su mundo "real".
La historia del laberinto del fauno nos remite directamente a elementos fundamentales de las historias infantiles: las pruebas y acertijos que debe afrontar el personaje principal (héroe o heroína). La inocencia y bondad como virtudes más poderosas que la fuerza bruta y la crueldad; la valentía que da la fe, que no el fanatismo idiota, como la tabla de salvación.
Y en mi personal opinión, creo que esas son las verdades más importantes de esas historias que nos llenaban/nos llenan la infancia.


Desfile de mascotas...




Vale, para alivianarnos un poco del post anterior y como complemento necesario al
choro de las mascotas olímpicas, incluyo aquí (como monografía de papelería) las imágenes de los sudodichos, sin orden cronológico pero con las debidas preferencias.

Sin comentarios...

En un principio iba a intitular esta entrada con una idea alusiva al pasado dia del cáncer de mama y la particular forma como se celebra en otros lares. Pero la verdad es que pensándolo mejor, ni ganas me quedaron de aventarme el chascarrillo a costa del sufrimiento de quienes lo padecen, que es algo muy real.

Pero en contraposición, lo irreal es la extraña, compleja y bizarra relación entre políticos y prensa. Particularmente cuando pensamos que la realidad (¿o surrealidad?) mexicana expuesta en el noticiario de la noche no puede ser superada por nada ni por nadie.

Bien, señoras y señores, niñas y niños... después de ver este video tal vez sientan, como yo, una mezcla rarísima de pena ajena y alivio al pensar que en todos lados se cuecen habas y que el término "tercermundismo", al fin y al cabo, alcanza para todos.



PD. Gracias al Sonojacker por enviarme este tipo de linduras. Mis parámetros de asombro han llegado de golpe al nivel "Expedientes Secretos X".