anábasis del río

Para la Esponjita victoriosa


Basavana, desesperado por hallar el amor del Señor, se dirigió hacia el oriente hasta llegar a Kappadisangama, donde tres ríos confluyen. Así, el Señor de los Ríos Encontrados se transformó en el dios de su elección, y cada vacana del santo contiene el nombre de su dios, habitualmente en la última línea.

El poeta hindú tuvo una revelación ante la vista de tres brazos de río que se juntaban en un solo punto. Desde hace mucho tiempo yo tengo una sola imagen fija en la mente: la de una corriente impetuosa que llega a un punto de tierra y roca, donde se divide, y cada una de sus ahora dos partes se aleja a un punto opuesto, inexorablemente.
No sé si aún mi exorcismo personal está en espera o al cabo de estos tres años el exorcismo llegó repetidamente y no me di cuenta.
Sólo sé que todo se mueve, aún si durante este tiempo estuve inmóvil y muda.

Nunca el río es el mismo río, ya se dijo.
Nunca somos el mismo río.


Sumé día a día
un dígito de luz
como la luna.
El mundo-pitón,
el omnívoro Rahu,
me ha devorado.

Hoy mi cuerpo está en eclipse.
¿Cuándo es la liberación,
Oh Señor de los Ríos Encontrados?

Citas tomadas de 
Rosenberg, M. (sel., trad., introd. y notas), (2000). Cantos a Siva. Barcelona, España: Astri.

Cuando me pierdas...

... No olvides velarme cuando me pierdas,
rememorar mis días, los dones de mi carácter,
y, cuando me echen a faltar,
conmueve, por Dios, cada vez que me recuerdes
a todo mozo valiente, despabilado.
Quizá mi cuerpo, en su sepultura, escuche algo
de la letanía del salmodio o del tañido del músico.
Al ser recordado tras la muerte, tendré descanso:
no me lo neguéis pensando que no es solaz de difuntos.
Yo pongo mi esperanza en Dios por tiempos pasados
y los pecados cometidos: Él conoce mis verdades.



"La muerte me alcanza" (fragmento)
Ibn Shuhayd (992-1035 d.C.)




Monólogo de Orfeo

...sin volver atrás
sólo avanzo 
ni frente ni vuelta, sólo camino.
Ser camino. 

Saber que mi búsqueda es triunfo y fracaso por igual.
Que para llegar a un lugar que no existe primero hay que extraviarse.
Que sólo después de extraviarnos somos capaces de encontrar la ruta verdadera.
O aceptar que fuimos encontrados por ella.

Pensar en la luz invisible que me guía
amor
soy y no soy
para mí
eres
aun cuando no estés
somos... 
aún cuando ya no soy

Recorro el abismo
y pienso que al final
sólo hay luz y aire

Que he sido Orfeo
para preservar lo que no puedo ver
avanzando 
resistiendo el ansia de volver la vista atrás

Sigo y me obligo a ver hacia adelante
en busca de la salida
para esta oscuridad que me envuelve

Soy Orfeo en busca del amor, el calor y la vida  
que avanza a tropezones
hacia un punto distante 

Para no ser la mujer de Lot 
que mantuvo su mirada
presa de lo que dejó atrás

Para seguir...


Si se puede más...

Si se puede más, yo quiero más. 
Aún más...


Pero también, pido la merced de dirigir mis pasos a donde no esperaba ir, más allá de donde esperaba llegar
Que en la obra de mis manos, de mis palabras y en mis ideas me sea dado rebasar lo necesario.
Bendice los libros, las películas, la música, las tertulias ociosas, que son germen maravilla
Porque tuya es la gloria y tuyo el ocio, culminación verdadera de toda creación. 
Y llévame hacia quien no me espera y hacia quien no espero.
Pues sabes como nadie, que al final, todos nos reencontraremos y nos reconoceremos en el mismo rostro.

Amen.
... Y que me sea concedida la merced
de estar con quien deba estar
haciendo lo que deba hacer
en el lugar que sea mi lugar.





Sólo eso pido y nada más.

la tribu del tigre

Gata Sibilina

Nos conocimos por la glorieta de Quevedo. Por tanto, suponemos que es de origen coyoacanense. Ya se sabe: yoga, Saramago y atún en agua. La vimos solitaria e inmóvil a mitad de la calle, a mitad del parpadeo que cambia la luz del semáforo de roja en verde. Podría haberse quedado allí porque le pareció un buen sitio para contemplar el desfile de luces que iban de aquí para allá a velocidad vertiginosa. Tal vez se quedó inmovil pensando en el siguiente paso, aturdida por el movimiento y ruido sin sentido que la rodeaba.

Nuestros gritos la hicieron reaccionar antes de que la avalancha de peseros y carros desbocados la sepultara. Corrió hacia nosotros y se metió en un estacionamiento de donde dejó que la sacara y la metiera en mi bolsa, que a partir de esa ocasión sería oficialmente su transportador. En otras palabras, ella me adoptó.

Es una gourmet, por lo que prefiere los buenos quesos en trocitos pequeños.

Es ojiazul. Azul aristócrata de salones vieneses como los que conocieron Schielle, Strauss y Musil.

Cuando me mira soy una ventana; si cualquier día comenzara a hablarme, no me sorprendería en lo absoluto.

Tiene un dedo amarillo. Espero poder leer algún día el libro que le ha dedicado: "Mi dedo amarillo y yo".

Mati

Vivía en una comuna de gatos okupas que se dedicaban a hacerse trencitas y rastas, a tocar y bailar al son del tambor, y asolearse, básicamente.

Siempre tiene ganas de platicar en la noche, después de una larga jornada. Es la mejor descubridora de escondites inaccesibles y confortables para tener las mejores siestas. Ama con locura las palomitas de maíz (pero con moderación).

A veces su mirada es gris, a veces, verde, pero sus pupilas abarcan la totalidad que nosotros, pobres humanos, intentamos percibir imperfectamente.

Es una niña brava. Cuando lo ha considerado necesario saca garras y chispas hasta dejar claro a gatos, perros y otros gandallas quién es la que maúlla.

Ahora la Sibilina y Mati me acompañan y yo estoy feliz de que ambas me cuiden, así como espero poder cuidarlas bien a ellas y procurar que se sientan contentas.

Christopher Smart (1722-1771), poeta inglés, dedicó un poema muy hermoso a su gato, por eso me gustaría compartirlo con ustedes.


Pues he de alabar a mi gato Jeffrey.
Pues es un sirviente del Creador, a quien sirve diaria y                        debidamente.
Pues con el primer rayo de la gloria de Dios en el Este lo adora al estilo gatuno.
Pues lo adora doblándose sobre sí mismo siete veces con rápida elegancia.
Pues salta para adueñarse del almizcle, que es la
         bendición con que Dios responde a su plegaria.
Pues rueda de alegría para absorberlo.
Pues habiendo cumplido con su deber y recibido la bendición divina empieza 
         a pensar en sí mismo.
 [...]
Pues cuando termina su ronda diurna empieza
         su verdadera tarea.
Pues vigila al adversario del Señor en la noche.
Pues confunde los poderes de la oscuridad con su piel eléctrica y sus ojos cegadores.
Pues confunde al Diablo, que es muerte, al saltar
         nervioso de vida en vida.
Pues al amanecer ama al sol y el sol le ama.
Pues pertenece a la tribu del Tigre.
Pues si el Gato es el Querubín el Tigre es el Ángel.
Pues tiene la sutileza y el bufido de la serpiente, que por bondad suprime.
Pues no causará destrucción si se le alimenta bien, ni escupirá sin ser provocado.
Pues ronronea agradecido cuando Dios le dice que es un buen Gato.
Pues instruye a los niños en la benevolencia.
Pues toda casa está incompleta sin él, y el espíritu no se siente del todo            bendecido.
Pues al huir de Egipto los hijos de Israel, el Señor habló de gatos con Moisés.
Pues cada familia se llevó al menos uno consigo.
[...]
Pues nada hay más dulce que la paz de su sueño.
Pues nada hay más ágil que su vida en movimiento.
Pues es pobre y bienaventurado a ojos del Señor... mas ¡pobre, pobre Jeffrey!, la rata te ha mordido la garganta.
Pues bendigo el nombre del Señor al ver que Jeffrey mejora.
Pues el Espíritu Santo llega hasta su cuerpo y lo
         sostiene y lo completa.
Pues su lengua es tan pura que tiene de pureza lo que no tiene de música.
Pues es dócil y puede aprender ciertas cosas.
Pues puede sentarse gravemente, lo que muestra
         paciencia en la aprobación.
Pues puede traer y llevar objetos, lo que muestra
         paciencia en el trabajo.
Pues puede saltar sobre un palo, lo que prueba sin lugar a dudas su paciencia.
Pues puede tumbarse si se le ordena.
Pues puede saltar de lo más alto al regazo de su dueño.
Pues puede atrapar un corcho y echarlo a rodar de nuevo.
Pues es odiado por el hipócrita y el avaro.
Pues éste teme ser descubierto.
Pues aquél niega los cargos.
[...]
Pues al acariciarlo he descubierto la electricidad.
Pues percibo en él la luz de Dios, la cera y el fuego.
Pues el fuego eléctrico es la sustancia espiritual que Dios envía desde el         
         cielo para sustentar los cuerpos de los hombres y las bestias.
Pues Dios lo ha bendecido al darle tantos movimientos.
Pues, aunque no puede volar, es un escalador consumado.
Pues domina más movimientos que cualquier otro cuadrúpedo sobre la tierra.
Pues puede seguir todos los compases musicales.
Pues puede nadar para salvar su vida.
Pues puede arrastrarse.

Christopher Smart . Fragmento del poema "Jubilate Agno" (ca. 1760). Traducción de Jordi Doce, "Un gato llamado Jeffrey", en El Malpensante.com, donde se puede leer más sobre Christopher Smart, su vida y obra poética.

en el tiempo de los chilahuates

El chilahuate nace cada tiempo, después de la cosecha.
Manjar campesino, es ofrenda de la milpa y bendición de la siembra.

Si comes chilahuate
sabrás cuál es el sabor del tiempo
el tiempo y la vida de la milpa.

Mi corazón, nacido de la tierra,
también es chilahuate.

Humeante y cálido
lo puse entre tus manos
maduro, en sazón.
 
Vuelve a ser tiempo de chilahuates
y ahora tengo tu ausencia entre mis manos.

fe de erratas

Hace un año, poco más o menos revisé una obra y al mismo tiempo terminé una relación.

Acaban de enseñarme el libro en el que se convirtió la obra que revisé. Siempre me gusta ver cómo la obra que conocí como un bonche de hojas impresas con un montón de notas, banderines y papelitos se ordena y... ¡tarán! Después de pasar por muchas manos y ojos, aparece un libro con páginas resplandecientes, oliendo como sólo huelen los libros nuevos, tan limpiecito que uno ni se atreve a tocarlo para no maltratarlo. Siento una satisfacción muy profunda al pensar que hay un granito de mí en ese libro, aun cuando, en la mayoría de las veces, sólo yo sé que tuve parte en ello.

Pero este libro tiene una historia diferente. Fue un libro que leí sin poder evitar dejarle lágrimas entre las páginas, y no fue precisamente porque se tratara de un novelón marca Corin Tellado. Una lectura tan emotiva tiene muchas consecuencias, y ninguna de ellas positiva: la lectura se alargó demasiado y yo me retrasé excesivamente; mi revisión fue inconsistente, con muchas fallas. Finalmente, mi labor comenzó a ser lo contrario de lo que hasta entonces había sido, una actividad agradable e interesante, en vista de que no podía concentrarme en el texto y más pronto que tarde era incapaz de seguir leyendo para darle rienda suelta a la plañidera que vive en mí.

Sigo tropezando en este camino, pero ya tengo más calma. Al menos, ya me siento más capaz de concentrarme en lo que tengo ante mí, en lo que está presente y permanece.

Confieso que a lo largo de estos años he leído libros que están tan bien escritos que cuando termino de leerlos me siento triste, pues hubiera querido que el placer de leerlos se prolongara un poco más. Y he leído otros que me hacen sentir como si me hubieran encadenado del cuello a una piedra de molino para llevarla arrastrando. Ahora bien, los gustos y disgustos personales son punto y aparte; el libro no me tiene por qué gustar, puesto que no escribo reseñas ni soy la novia o mamá de los autores... y creo que ni así tendría esa obligación.

Esta labor, tal como la entiendo, es ser lo más objetiva para darle la lectura adecuada al texto, de tal forma que ésta quede bien pulida, a fin de que su lectura sea lo más clara y, por qué no, lo más grata posible. Esto también implica, desde mi punto de vista, ayudar al autor para que se luzca y para que su texto sea apreciado. Lo cual, de ninguna forma quiere decir que para corregir es necesario reescribir el texto. Hay una gran diferencia entre corregir y ayudar. Y en ese sentido, mi labor es muy parecida a la de un sastre: si la compostura está bien hecha ni siquiera se debería notar.

Ahora que he visto este libro y lo he revisado, siempre con alegría, como se recibe a un recién nacido, lo siento como algo más que un libro; lo veo... lo siento como materialización de una etapa y de una crisis.

Es un libro que esperaba con muchas ansias, pues, con todo y lágrimas, fue una lectura muy interesante y me permitió aprender mucho del tema que aborda. Sin embargo, las decisiones posteriores de edición lo modificaron.

Un libro pasa por un proceso muy complicado desde su estado germinal como manuscrito o archivo electrónico, hasta su materialización final. En tal proceso intervienen muchas personas de habilidades muy diversas y, de igual forma, muchos criterios que deben resolver diferentes problemas, lo que en ocasiones resulta más difícil que negociar el protocolo de Kyoto. Así pues, que aviente la primera piedra el que esté libre de toda errata.

Veo y releo nuevamente el libro. Hay algo de mí en él, que es invisible y mudo, pero está presente y vivo. Creo que el formato lo hace poco manejable y las columnas podrían dificultar la lectura. No pudieron incluir unas fotografías sensacionales, supongo que por cuestión de derechos de autor; una verdadera lástima. Pero sé que es un libro muy bonito, en muchos sentidos. Es una lectura apasionante de la que he hablado mucho a mis conocidos, que he recomendado mucho y que disfruté mucho. Tuve la suerte de leer esa obra, por eso la conozco íntimamente. Y deseo de corazón que muchas otras personas tengan oportunidad de leerla y les agrade también.


Pd. El término crisis, en griego, significa "cambio". Y por cierto, hay otras palabras muy interesantes que también me gustan mucho: ecdisis y metanoia, por ejemplo.

Pd2. Por razones obvias, no daré el nombre de la obra en cuestión, pero lo que sí puedo hacer es poner el soundtrack oficial ;)


memorial del palacio

A la lectora más inteligente que conozco y mi héroa personal.



¿Recuerdas? Tú lo habías leído antes que nadie. Cuando podía ser confundido como simple exotismo en la página cultural o una muestra colorida de la globalización del underground intelectual. En otra persona lo habría creído mera pose pero tú siempre has sido la lectora más inteligente que conozco. Siempre adelante de críticos, maestros, compañeros, amigos, colegas, adivinos, amantes, gurús y profetas; antes de las reseñas consagratorias en las publicaciones del oficio y naturalmente, en una dimensión diferente del resto del mundo. Por eso me divertía tanto rematar, a veces, la narración de tus andanzas y confrontaciones con la palabra iconoclasta, como santo y seña de tu destino y vocación.

Y siendo esa lectora sagaz, no podías dejar de darte cuenta del valor de lo que estabas leyendo, aunque fuera un escritor portugués del que no se sabía nada y cuyo nombre no decía nada a casi nadie.

¿Recuerdas? El evangelio según Jesucristo en una modesta edición Seix Barral. Sin tapa dura, apenas con una humilde cubierta sin plastificar; tamaño rústico, papel rústico también. La ilustración que habían escogido para esa edición era  una pintura, la huida de la Sagrada Familia a lomo de burrito. Creo que el libro te salió casi regalado, pues no era precisamente un best-seller y de seguro la librería necesitaban deshacerse de la mercancía de saldo para atiborrar sus anaqueles con las últimas novedades editoriales.

Gracias al intercambio de lecturas que manteníamos de común acuerdo, me lo hiciste conocer. Fue una de tus recomendaciones. Confié ciegamente en tu instinto de lectura y lo sigo haciendo; siempre aciertas. Lo leí lentamente a ratos, como repensando y reflexionando las palabras. A ratos leí febrilmente pero deseando que faltara aún mucho para llegar al final de la novela. Después de leerlo sentí un escaldamiento interior que duró mucho tiempo. 

El siguiente semestre, esta vez dentro de las lecturas "académicamente obligatorias" conseguí Ensayo sobre la ceguera. Ya estaba publicado por Alfaguara, había perdido el encanto de la edición rústica que pasa casi inadvertida, pero su cubierta,una escena de Brueghel el Viejo, me gustó mucho: los ciegos que conducen a otros ciegos. Nuevo escaldamiento y mayor.

Y, ¿puedes recordar cuando vino el mismo Saramago a hablar en nuestro auditorio? Cuando era nuestro, de todos. Recordarás que hubo una fila maratónica para la conferencia. Pero las puertas del buen Che Justo no se cerraron para nadie y entró quien quiso, hasta donde fue posible atiborrar un auditorio acostumbrado a ser atiborrado. Cuánta algarabía cuando apareció y cuánto silencio atento para no perder cada una de sus palabras, que se deslizaban tenues, mecidas en el aire por la cadencia del singular portuñol de Saramago.

Recuerda qué distinta fue la siguiente vez que lo vimos. Las actividades estaban suspendidas por la huelga y si bien, la situación estaba patas arriba, nuestra comunidad universitaria estaba confrontada y se preparaba el linchamiento, había suficiente tiempo libre para averiguar que Saramago estaría en el Palacio de Bellas Artes.

 Vaya sorpresa cuando llegamos a primera hora para solicitar los boletos que supuestamente se repartirían gratuitamente, pues ya se habían agotado, lo cual era absurdo, pues la capacidad del lugar era considerable, aun cuando los mejores lugares ya habían sido apartados y repartidos entre los ejecutivos de la editorial y los miembros de la universidad privada que fungían como sponsors del flamante Nobel en estas tierras. Pero mira por dónde, una huelga puede tener repercusiones indirectas, impensadas. Ni tardos ni perezosos, los inconformes que nos encontrábamos reunidos en el mezzanine de Bellas Artes comenzamos a protestar, a protestar y a protestar exigiendo boletos:  "¡Si Saramago viniera, con nosotros estuviera!".

Creo que era lo último que esperaban los burócratas que estaban a cargo. Se nombró una comisión entre quienes estábamos ahí para dialogar con los encargados de repartir los boletos y entregarles una carta con las firmas de quienes protestábamos. Finalmente no hubo necesidad de repartir tales boletos, pues nos dieron la entrada a todos. Como colofón, quienes estuvimos en el mitote le enviamos un regalo a Saramago el día que se presentó en Bellas Artes: un gran ramo de claveles rojos junto con una tarjeta con las firmas de cada uno de los mitoteros.

Ahora queda mucho tiempo para hablar y hablar. Para escuchar cómo lo ponen en un altar y como siguen queriendo quemarlo todos los que logró irritar por sus palabras, sus actos, sus creencias o la falta de éstas; por lo que él representaba. El Vaticano, los sionistas de la corriente ultra, los ultra reaccionarios a quienes el color rojo les produce salpullido, los que se sienten ideológicamente defraudados... Reconozcámoslo, en lo referente a sus enemigos y perseguidores, Saramago fue democrático e incluyente a más no poder.

Pero ahora también muchos se preguntan cómo un escritor en estos días puede ser querido y respetado por tanta gente. Yo sólo puedo hablar de lo que vi esas dos veces que tuve oportunidad de ver y escuchar en persona a Saramago, ¿recuerdas? La diversidad de sus lectores y el entusiasmo común a todos, el cual era más que suficiente como para aguantar pacientemente la espera de horas, el calor de un local a reventar, las inclemencias de la intemperie y demás. Recuerda también su actitud humilde, sus palabras compartidas generosamente para todos los que lo  escuchaban. Lo demás, la médula de la cuestión, se encuentra entre las páginas de sus libros esperando a quien desee respuesta.

  Como dije, ahora nos quedamos con el tiempo. Por eso ¿recuerdas? prefiero leer.


mi padre

Te hicieron pastor. El mejor que conozco.
Pudiste hacer funcionar los transistores y tuviste la música y el vals.

Tenías que salir de puntillas pues yo no te dejaba marchar. Yo te seguía y te seguía. Quería ir a todas partes contigo, verlo todo desde tus hombros y tus ojos. Escucharlo todo desde tu voz.

Ahora toma mis pasos, mis hombros, mis ojos y mi voz.

Los pastores somos unidos.

invictus

1. Shostakovich, el compositor ruso, adoraba el futbol. Afirmaba que el estadio era un lugar de auténtica libertad: Nadie te puede obligar a demostrar júbilo, desilusión o rabia... mucho menos a impedírtelo.

2. Él fue uno de muchos creadores y pensadores que también han amado el futbol. En este grupo tan especial hay una elite conformada por aquellos que no sólo fueron espectadores sino también protagonistas: Vladimir Navokov, Mario Benedetti, Albert Camus, Eduardo Chillida y Francisco Tario son sólo algunos de los nombres de una lista que seguramente es más larga. Por cierto, los cuatro primeros que mencioné comparten otro punto en común: todos prefirieron la posición de portero.

3. Toda nación, país o pueblo, miserable o próspero, merece experimentar y compartir entre los individuos que pertenecen a él grandes alegrías comunes, democráticas, sin divisiones, por muy simbólicas o breves que puedan ser.

4. Invictus (Clint Eastwood, EU, 2009) es un desafío al esquema habitual de las películas cuyo tema es una disciplina deportiva o un deportista. Éstas  por lo general, descansan en dos tipos de lugares comunes de donde obtienen su atractivo y justificación: proclaman estar basadas en hechos reales y/o pretenden ser apología de un individuo, un conjunto o un acontecimiento deportivo en particular. Apología que con frecuencia sobrepasa el terreno estrictamente deportivo y se extiende a todo un país, pueblo, raza, etc. Por tanto, siguiendo ambas premisas, este tipo de películas poseen, en su mayoría, una característica que en otro tipo de filmes consituiría una desventaja, pero que debido a la naturaleza apologética de la cinta, se vuelve su principal atractivo: un desenlace predecible.

5. Uno de los dogmas principales del Manual de Carreño consiste en la prohibición fulminante de tres temas en las conversaciones entre personas pretendidamente civilizadas, a saber: sexo, política y religión. Tal mandamiento adolece de una grave omisión: el deporte. Esta sospecha se ve confirmada antes, durante y después, mucho después de eventos tales como un Super Tazón, un encuentro Águilas-Cruz Azul y partidos de futbol llanero. Como podría corroborar más de un evangelista: "Y he aquí que el padre se enfrentará al hijo, el esposo a la esposa, el suegro al yerno..." etc.

6. Deporte y política van de la mano. Al respecto, la primera escena de Invictus no puede ser más reveladora. Vemos dos zonas de juego separadas: de un lado, en el campo de tierra un grupo de chicos negros juega soccer, el deporte más popular entre la población sudafricana negra. Del otro lado, en el campo protegido por una cerca de metal, los chicos blancos juegan rugby en una cancha de pasto. Dos deportes que representan la división social y étnica de Sudáfrica al finalizar el apartheid así como el contraste entre la población nativa y la población blanca. Por sus juegos los conoceréis.

7. Sin embargo, el deporte también crea un raro lazo de fraternidad, si bien es cierto que este vínculo es bastante frágil y percedero, pero no por ello menos significativo. Otra escena memorable: Afuera del estadio donde se disputa la final, unos policías siguen por radio el torneo, mientras un pequeño trapero se acerca atraído por la transmisión. A medida que avanza el juego vemos como el chico termina por escuchar junto a los policías el juego; más adelante tanto los policías como el chico están bebiendo sendos vasos de refrescos sin dejar de seguir el partido y, finalmente, cuando el equipo sudafricano gana el torneo, se abrazan y festejan eufóricos.

8.  Es más sencillo manipular el miedo, particularmente, el temor a lo que no se conoce y a quien no se conoce. "El miedo es un arma poderosa" afirma el personaje interpretado por M. Freeman en la película. Pero no hay nada más subversivo que la tolerancia hacia el otro, aun cuando sea éste quien ataca las ideas contrarias y a las personas quienes las representan. 

El apartheid no finalizó con la excarcelación de Mandela; así, hoy vivimos muchas Sudáfricas. De la misma forma, Invictus va más allá de la "historia basada en hechos reales" por cuanto el conflicto que siempre supone conciliar a quienes se encuentran separados o confrontados siempre es universal.

Todo pueblo merece grandes alegrías. Todos merecen compartir esa alegría por igual.


Mama Africa, Soweto Blues.


Y el trailer de Invictus

Fuerza, Chile!

 
(Foto vía Twitter de @webgem2010) 

Blog de información y ayuda.

la región más semitransparente

Este inicio de año me ha tomado casi por sorpresa. Tengo la sensación de llegar sin equipaje, sólo con lo que traigo puesto, como quien debe ir consiguiendo sobre la marcha lo que hace falta: cepillo de dientes, piyama, peine.

Hablando de inicios, hoy leí esta frase de Thoreau:
... cuidado con todas esas actividades que requieren ropa nueva, más que un nuevo portador de ropa. Si no hay un hombre nuevo, ¿cómo puede hacerse que encaje el nuevo atuendo? Ante cualquier empresa que esté por realizar, enfréntela con sus ropas viejas. ... Nuestra época de muda, al igual que la de las aves, debe ser en nuestra vida una época de crisis.

Otros inicios:


Tuvimos días gélidos y sombríos... pero gracias al frío se limpiaron los aires y nos acordamos de los dos gigantes que vigilan este valle.



(Día tan luminoso en Coyoacán que no se distinguen los copetes de nieve.)

Casi puede verse, perdida en la lotananza, la cúpula de la iglesia de Xochimilco y, como un fondo impresionante, la cumbre del volcán. Casi.



(Pero al menos se distingue claramente el letrero que orienta al despistado. Bienvenido viajero, ya la hiciste)
No, no son nubes vagabundas...




Vista desde la Torre II de Humanidades en Ciudad Universitaria, uno de mis sitios favoritos del campus.

transferencia

... la vida es una antorcha que va de mano en mano,
de hombre a hombre, de semilla en semilla,
una transferencia que no tiene regreso,
un infinito viaje hacia el futuro,
como una luz que aparta
irremediablemente las tinieblas.

Hamlet Lima Quintana, "Transferencia"

1.1.10


Mis mejores deseos, pensamientos y palabras para todos los que transitan por este espacio.

Que lo extraordinario y lo sublime se encuentre presente en cada día de su vida, así como la disposición para descubrirlo y celebrarlo.




(Gracias a Sandra Lorenzano, por compartir este video)

recapitulación

Es absurdo pensar que el inicio de un año es un borrón y cuenta nueva. En el tránsito de reinicio en la cuenta de los días no se anula nada, no desaparece nada. Todo permanece en nosotros porque somos el presente de lo pasado,  encrucijada de donde se parte nuevamente, una y otra vez.

Fue un año extraordinario y, por lo mismo, difícil. Particularmente, la última parte. Digo extraordinario, pues tuve oportunidad de cerrar ciclos importantes y abrir otros. También extraordinario por el hecho de haber conjuntado, a la par, mucha alegría y tristeza. Por haberme permitido experimentar, de igual forma, la felicidad del encuentro y el dolor de la separación.

El dolor es un caramelo envenenado, como ya dije. Lo rehuimos y evitamos confrontarlo. Pero también es importante en nuestra vida. Nos permite ser concientes de lo que nos rodea y, sobre todo, de quiénes somos. He tenido que extraviarme más y más en este laberinto. Porque nadie puede recorrerlo por mí.

Este ha sido un año de muchos años.

Pero, al final, estoy agradecida por haber podido vivir todos esos años que han sido uno solo en una sola persona.



Gracias, Livi, Nora y Violeta por la reflexión que fue detonador para este post.
Gracias, Tania, Esponja, Tzitzi y Kuxtodio, por acompañarme.
Y, especialmente, muchas gracias, Xerófilo por las imágenes y palabras, siempre oportunas, siempre bienvenidas. 

Predicciones 2010

Estas son sus predicciones para el 2010, de acuerdo con el Oráculo de la Tepocata, contenido en el milenario Libro de Augurios del Gato Negro Cojo:

Nacida en el inicio de la cuenta de años del Perro del Peso, bajo los siguientes signos: bovino bucólico (horóscopo Nostradamus),  dragón de Periférico (horóscopo Chop-Suey), xolozcuintle panzón (horóscopo Xochimilco).

Este año será de grandes cambios. Más vale que se prepare y compre suficientes boletos del metro, recuerde que van a subir de precio.

Los Pumas no ganarán el campeonato, pero lo intentarán.

Este año tampoco la nombrarán Chilanga del Año ni estará en la lista de los Cien chilangos que mueven al mundo. Siga intentando, nunca se sabe.

Evite los viajes en avión; evite a los funcionarios voladores; evite las latas de jugo con cables.

Un año propicio para incursionar en actividades que le proporcionarán satisfacción y ampliarán su círculo social: ballet acuático, observación de aves silvestres, cocina kosher y/o medicina forense podrían ser algunas opciones.

Buenas noticias: Vestirá la casaca de la selección nacional de soccer (aunque ud. sólo llega a Futbol 7) y su equipo quedará entre los diez primeros lugares de la liga. Cuidado con los balones perdidos, recuerde cómo duelen cuando dan en la cara.

Verá La Momia 2 y Piratas del Caribe 3 otras veinticinco veces más. Le seguirá gustando CSI. Probable acercamiento al cine asiático.

Este año podría escribir una obra de gran relevancia por su original y profundo contenido antididáctico. También descubrirá la existencia de una sociedad de lichamiento docente.

Panorama económico con pronóstico reservado. Mejor, ahorre.

Probablemente recibirá una herencia de una familiar muy muy lejana que le permitirá iniciar su propia colección de cajas de cerillos del mundo.

Panorama amoroso: Descubrirá que tiene grandes aptitudes para la práctica de yoga, tai chi, la jardinería hidropónica y la cocina italiana. No está de más recordar: Al cor gentil ripara sempre amore. Suena bien, al menos en teoría.

El tono coral puede ser su color de la suerte este año.

Vaya a la papelería y compre las monografías de los principales insurgentes y revolucionarios para aprendérselas de memoria. Le servirá como actividad terapéutica de meditación y relajación, y le permitirá tener tema de conversación todo el año.

Estos son los augurios para el 2010, cortesía del Gato Negro Cojo Inc., de acuerdo al Oráculo de la Tepocata. Agradecemos su preferencia y no olvide que también contamos con servicio especial de limpias on-line y acupuntura a larga distancia, estilo haitiano.

pax sincera

Porque en cada uno de nosotros hay oscuridad pero también luz. Aunque no hay paz pura ni perfecta. A pesar de las penas y tormentas...

Felicidades a todos quienes transitan por este espacio imaginario. Independientemente de su filiación espiritual, espero que estos días sean un tiempo de reflexión y armonía.

Feliz Navidad.
Felices Hannukah y Al-Hijira (aunque ya hayan pasado).
Feliz y ecuménico Maratón Lupe-Reyes.



Nulla in mundo pax sincera. Motete compuesto por A. Vivaldi
Jane Edwards (soprano)/Arte videográfico: Julian Opie

el año en instantes


sombras nada más

20.12.09

Hoy estaba intentando hacer la sombra de un unicornio con mis manos.

De repente me acordé cuando una vez él me preguntó qué ibamos a hacer si un día se nos agotaban los temas para platicar.

Yo le respondí que, entonces, nos pondríamos a hacer sombras de animalitos con las manos...