
Declaraciones de la nieta de Harold Lloyd durante la inauguración de la retrospectiva dedicada al susodicho en la Cinetuerca :
“Harold Lloyd es más importante que Buster Keaton y Charles Chaplin porque era un productor independiente y no le gustaba exhibir sus proyectos en la televisión. [...]
Pareciera que en el cine ya no hay comediantes como Harold Lloyd: “quizá no haya así, pero hay quienes han sido influidos por ellos. Podemos ver a Jack Lemon, Jim Carrey e incluso a Hugh Grant, cuyas actuaciones parecen un reflejo de lo que Lloyd hacía”.
“Chaplin era muy artístico y brillante, pero muy pasivo, y es muy conocido por la promoción que tuvo desde los años 50 por medio de la televisión y ahora en Internet. Keaton, cuya característica era mostrar a un hombre triste, tiene unas escenas muy marcadas, con cierto tipo de personaje, mientras que Harold se veía como una persona común: hacía desde un chofer hasta un hombre con jeans y playera."
Es interesante la comparación, no porque crea que efectivamente, la carrera cinematográfica de Lloyd o el personaje creado por éste sea superior a los de Chaplin y Keaton, respectivamente.
El principal atractivo de Lloyd (citando las palabras de la misma Suzanne Lloyd durante el acto de inauguración) fue el tipo de personaje que creó: el "típico norteamericano", optimista y emprendedor.
Chaplin y Keaton, pensándolo en el mismo sentido, se apartaron de esa imagen.
¿No es paradójico? Ambos son considerados actores "cómicos" aun cuando en sus películas debían lidiar con el absurdo de un mundo donde eran relegados, casi invisibles. Nos divierten sus películas donde sus personajes aparecen como marginales y justamente, sobreviven y se sobreponen en las situaciones adversas que se presentan desde esa condición marginal, pero sin renegar de ella puesto que no constiuye un estigma sino una cualidad.

Si Lloyd es el héroe optimista y emprendedor, Chaplin y Keaton son los héroes sobrevivientes.
En conclusión:
Miss Lloyd, no es que Chaplin y Keaton sean menos simpáticos y/o importantes que su abuelito.
De hecho, su abuelito me parece muy simpático, al menos, más que usted.
Y de hecho, si hablamos de quién es quién entre los descendientes del cine silente, diría que la biznieta y el tataranieto de Georges Méliès son más simpáticos (y talentosos) que usted.
(The Freshman , 1925. No dejen de ver la parte donde Harold improvisa un discurso en el auditorio del colegio. Me pregunto cómo se las arreglaron con los gatos.)