el color del tiempo no es la sombra de la experiencia

Tengo 30 y, hasta donde sé, no tengo úlceras y/o migraña, lo que me convierte en una auténtica rareza entre mis contemporáneos conocidos.

Eso sí, tengo bien marcada la línea del entrecejo, producto de mis buenos y malos ratos con el consabido rictus de concentración, frustración, fruición, etc.

Y ya comienzo a tener canas.

Tengo que decirlo, son unas canas muy lindas: brillantes y plateadas, nada de hebras grises y opacas.

Al principio eran la sensación por parte de la familia (de escasa tendencia canosa), cuanto más que mi cabello es de un tono bastante oscuro, lo que ayuda a que resalten aún más.

Pero de un tiempo para acá lo que comenzó siendo una rareza se está convirtiendo en algo frecuente.

Justo hoy ante el espejo me tenido que encarar una pregunta ineludible: ¿Cuánto tiempo?

¿En cuánto tiempo esto no será excepción sino generalidad? ¿Tendré que esperar mucho o poco?

Ahora, también tengo que anotar otro rasgo general más entre los treinteañeros conocidos: muchos también ya portan canas, quien más, quien menos, en fin, no soy la única.

Más allá de la fórmula reconfortante de estos casos que alude al mal de muchos y al consuelo de unos cuantos ingenuos, sólo tengo un reparo.

No tanto la cuestión de la vanidad (espero que el contraste entre mi tono moreno y las canas tenga efectos bastante interesantes), sino algo así como el pudor, a falta de otro término más adecuado para definir este malestar:

Poca experiencia de vida.
Madurez, no toda la que debería.

¿Cómo demonios voy a tener canas?

7 GLOSAS:

Anónimo dijo...

No me lo vas a creer, pero esta misma mañana platicaba con mi madre (que está conmigo de visita) acerca de mis propias canas.

Yo sí reconozco que soy muuuuuy vanidosa y eso me obligará a hacer uso de los tintes. Lo que no sé es cuántas canas he de descubrir en mi cabellera para hacer eso de lo que siempre he rehuido.

Tania dijo...

oye, pero si yo respondo al nombre de "Tania" ¿por qué cuernos han puesto mi comentario como anónimo?

Cel.lia dijo...

Yo te envidio lo de las migrañas, porque a mi, cada vez que cambia el tiempo, la estación meterológica que tengo en mi frente, me presiona las sienes y me deja inutilizada hasta que se decide a llover.
En cambio luzco pocas canas, que soy más bien castaña, y quedan discretitas entre algún cabello rubio.

Pero desde los 25 ando en crisis, que parece que no he tenido adolescencia, y me he pasado demasiado tiempo entre libros. Mi madre me dice que estoy viviendo la adolescencia ahora, mi psicóloga también me lo dice, por mis crisis existenciales, típicas de la rebeldía adolescente.

Y yo sólo tengo ganas de hacer el canalla.

Es grave?

FAUSTO dijo...

las canas siempre se me han hecho sexys dependiendo de que tan orgullos@ se este de ellas.

yo seguro no tendré pues ninguna de mis dos familias tiende a ser canosa y la verdad, si me gustaria.

bandala dijo...

TANIA: Claro que te creo, a lo mejor fue sincronización inconsciente. Tú no me dejarás mentir: esto se está volviendo una preocupación cada vez mayor y no son sólo cosas de la vanidad o las manías subjetivas de cada quien. Y bueno, pues el momento de recurrir al tinte es aún algo muy lejano, creo yo. Pero podrías comenzar a probar, en plan meramente experimental, para que a la hora de la hora no haya sorpresas sobre el tono que te prometen y el aspecto real de éste en tu cabello (queja frecuente oída a mi propia madre y tías). Saludos a tu mamá. (Ignoro por qué razón Blogger te niega, supongo que anda en una etapa medio mamona, pero espero que pronto se le pase, así que no lo mires feo y hablale bonito, no sea que haya pescado algún síndrome de cadenero de antro. Cuidate mucho y a ver cuando me das la sorpresa de leerte.
CEL.LIA: Eso de la estación metereológica personal debe ser tremendo, pero al menos, eres de las afortunadas que no tienen que esconder sus canas... y créeme, entiendo perfectamente lo de la adolescencia tardía. Yo misma sospecho que ando viviendo... con unos 15 años de retraso. Abrazos!
FAUSTO: Completamente de acuerdo, no negaré el atractivo que ejercen las canas bien ganadas. Sugerencia: puede buscar un tinte platinado o bien, tratar de lidiar con el tráfico de periférico a la hora pico o tratar de convencer a un burócrata gubernamental. Métodos seguros para llegar exitosamente hasta el estado canil. Saludos y bienvenido.

Janik dijo...

yaz quizas las canas te sirvan para hacer creer que eras mas sabia, igual podrias ser doble de una maga-hechicera, lo que si es que se haga notar: yo no he notado ni una asi que no creas que todo el mundo se habra dado cuenta. yo quisiera unas canas porque se que me quedarian de lujo para teñirlas de colores, lo has pensado?

bandala dijo...

TZITZI: Mi conflicto está precisamente en la incongruencia del ser y el parecer. Pero ahora que lo mencionas, la idea de la maga no suena nada mal como tampoco me desagrada la idea del technicolor capilar. Pensé inmediatamente en un tono rosa enjundioso, como el de los tamales de fresa, o un azul eléctrico, tipo mosca panteonera.
¡Abrazos!