Nueva suite del insomnio

"La gente normal no mira caricaturas a las 2 de la mañana"

Y qué.

Ese tipo de personas tampoco está tecleando en la computadora a las tantas de la madrugada, como si su vida se rigiera según el horario de Japón, de Brasil o de cualquier otro lugar situado en las antípodas.

Tampoco busca como evitar irse a dormir, no por el temor al insomnio, sino por el descanso que será insuficiente.

No se pone a observar detenidamente los surcos de sus venas, tratando de adivinar si entre los glóbulos y genes también se arrastran la tristeza, impotencia, furia agazapada y desamor acumulados por padres, abuelos, y los siglos de los siglos, amén.

Le he dicho a mi hermano que la gente normal no mira caricaturas a las 2 de la mañana, así que heme aquí, intentando armar palabras, frases; un andamio. Y huyendo del sueño que al fin llegará junto con la consiguiente resaca del desvelo.

6 GLOSAS:

Tania dijo...

Mi queridísima amiga: aquí planeaba citar las palabras del enormísimo Cortázar acerca de la vulgaridad de las personas que "aprietan desde abajo el tubo del dentrífico" y de aquellas que no vemos caricaturas a las dos de la mañana, pero resulta que en este momento y en esta casa mía tan ajena no encuentro el libro indicado. Será en otra ocasión.

CeLia dijo...

a mi no me mires, yo conseguí en japón dormir con horario español.

bandala dijo...

TANIA: Conste, me debes al Cortázar, aunque estaría mejor leerlo de tus propias palabras; espero leerlo y leerte también a ti. Abrazos, se te extraña mucho en estos días!
CELIA: Mi problema consiste en hacerle comprender a los demás este particular uso horario, ya no digamos que lo acepten sin que me vean feo o huyan despavoridos. Muchos abrazos!

Isa dijo...

¡Menos mal que hay algo más que gente normal! o no disfrutaríamos de otras formas de ver... el insomnio por ejemplo.
Saludos.

Andrómeda dijo...

Yo, por mucho tiempo, vi las telenovelas sudamericanas que pasaban en el canal 2 de 3 a 6 de la mañana. Me emocionaba con ellas y me daban el poder especial de tener sueños con un acento simpaticón "Pero qué me va a decir usté que no me quiere, ah? Cómo es la cosa?". Eso de entrar en los estándares de normalidad está muy sobrevalorado. Aunque también ya es muy normal no ser normal.

bandala dijo...

ISA: Tienes razón, es por eso que la idea del Ondinnonk me gustó tanto como para escogerlo como enseña de este espacio, al cual te doy la bienvenida.
ANDRÓMEDA: Wow, nunca se me había ocurrido ese recurso para el cosmopolitismo onírico, qué chévere pues. Y tiene toda la razón, lo normal cada vez se vuelve un estandar más dudoso y ambiguo. Abrazos muy fuertes!