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la región más semitransparente

Este inicio de año me ha tomado casi por sorpresa. Tengo la sensación de llegar sin equipaje, sólo con lo que traigo puesto, como quien debe ir consiguiendo sobre la marcha lo que hace falta: cepillo de dientes, piyama, peine.

Hablando de inicios, hoy leí esta frase de Thoreau:
... cuidado con todas esas actividades que requieren ropa nueva, más que un nuevo portador de ropa. Si no hay un hombre nuevo, ¿cómo puede hacerse que encaje el nuevo atuendo? Ante cualquier empresa que esté por realizar, enfréntela con sus ropas viejas. ... Nuestra época de muda, al igual que la de las aves, debe ser en nuestra vida una época de crisis.

Otros inicios:


Tuvimos días gélidos y sombríos... pero gracias al frío se limpiaron los aires y nos acordamos de los dos gigantes que vigilan este valle.



(Día tan luminoso en Coyoacán que no se distinguen los copetes de nieve.)

Casi puede verse, perdida en la lotananza, la cúpula de la iglesia de Xochimilco y, como un fondo impresionante, la cumbre del volcán. Casi.



(Pero al menos se distingue claramente el letrero que orienta al despistado. Bienvenido viajero, ya la hiciste)
No, no son nubes vagabundas...




Vista desde la Torre II de Humanidades en Ciudad Universitaria, uno de mis sitios favoritos del campus.

lugares (2)

Al Xerófilo, por presentarme al detective Wallander.

Coyoacanear: Dícese de la jornada invertida en deambular por conocido barrio del sur del D.F. El tiempo invertido en tal actividad puede ser variable: no puede ser menor a un par de horas pero tampoco debe exceder una jornada laboral de ocho. Se puede coyoacanear individual o grupalmente, bajo la premisa de que tal actividad deber carecer por completo de fines prácticos y/o utilitarios. Es decir, se va a coyoacanear por mero ocio y de dicha actividad se excluye por completo la planeación anticipada, pues todo se improvisa y se decide al mismo tiempo que se coyoacanea. En suma, la esencia de esta actividad reside en el carácter abierto a todo cambio, idea, ocurrencia o inspiración que se presente durante el trascurso de ésta.

Padezco de un desorden de concentración. Necesito del bullicio para poder concentrarme, por lo que a veces hago lecturas más sustanciosas en el pesero que en la biblioteca. El ocio y el negocio me llevan continuamente a Coyoacán, de ahí que haya tenido que elaborar un término específico para definir con mayor precisión la naturaleza de mis andanzas en ese lugar y poder diferenciar cuando se refieren al primer caso en oposición al segundo. Entre una y otra situación hay un espacio intermedio ligado a la necesidad de salir a despejar la cabeza y refrescar ideas, literalmente.

Uno de los mejores lugares para agarrar o intentar retomar la inspiración es, justamente, el café donde siempre está oliendo al pan que ahí se hornea y vende, con mesitas de madera en la calle y música marca Putumayo. A pesar de que nunca deja de estar concurrido me he pasado horas garabateando y leyendo sin interrupción. Otras veces, junto con un café y un muffin de chocolate-chocolate me siento a ver a los transeúntes habituales y los ocasionales, como yo. Veo también a quienes están en otras mesas; casi siempre hay alguien que lleva su equipo de lectura y/o escritura, miembros de la cofradía que encuentra en los cafés la dosis necesaria de ánimo para despertar las ideas y volverlas palabras.

(Continuará...)



(Adivinen cuál es mi lectura de vacaciones)

Ernesto Cardenal está en México

... Y cada vez que viene al D.F., las autoridades "culturales" y no culturales parecen esforzarse de verdad para meterlo por la puerta trasera.
Y yo que pensaba que los tiempos del "Comes, lees y te vas" se habían acabado.
Compló habemus.


ERNESTO CARDENAL
FORO CULTURAL COYOACANENSE
"HUGO ARGÜELLES"
MIÉRCOLES 13 DE JUNIO,
18:30 hrs.


Post imprescindible para el post prescindible

Ok... Sólo para no dejar.
El exabrupto anterior que salió de lo más íntimo de mis vísceras, responde a cierto video donde aparece un tipo cantando loas a Coyoacán.
Pero ojo: en primer lugar, la división entre lo chistoso y lo que no lo es, en ocasiones parece tenue, pero aun así existe (ya se podrán imaginar donde se ubica la cosa, la canción.... no acierto a definir).
En segundo lugar, esto queda fuera de la categoría "es tan malo que hasta es bueno".
Tercero: En alguna ocasión, llegué a imaginar una rola intitulada "I wanna be coyoacanense". Después de ver esto, se me quitaron las ganas de hacerlo.

Pd. Si todas las explicaciones anteriores aún resultan insuficientes, oh gente de poca fe, y necesitan ver para creer, está bien. Aquí pueden satisfacer su malsana curiosidad. Allá ustedes.

Pd2. Si alguien sabe en qué antro uno se sube a cantar con un casco de vikingo, por favor, avíseme para no caer nunca ahí.

exabrupto coyoacaneril de madrugada (post prescindible)

Una aclaración que aparentemente está fuera de todo lugar, pero que de cualquier forma, debo hacer a estas horas de la madrugada después de haberme horrorizado con cierto documento visual-auditivo (no oso incluirlo en la categoría musical) que ronda por internet y que me hizo recapacitar sobre la pervivencia del juanorolismo, no como elemento insustituible del cine nacional, sino como enfoque existencial, capaz de relacionar las palabras Coyoacán, librerías y Frida Kalho (¿el sueño de la razón produce monstruos? ¿Para participar en un spot de radio que ensalce el gobierno de Fox es necesario no dejar duda alguna de que jamás te has parado ante un micrófono?).

El término COYOACANEAR
(véase la siempre gustada sección "Lo chido") ----- >

me sitúa como alguien ajeno al entorno de Coyoacán, que de vez en cuando gusta de transitar por ese espacio geográfico, pero nada más.

Si la nota anterior no les dice nada, pues lo siento porque no pienso dedicar espacio ni tiempo para referirme más a... eso.